martes 16 de noviembre de 2010

Cuando por fin llegues

Cuando por fin llegues,
ya no serás ni carne,
ni sangre, ni huesos;
serás acaso una foto,
un recuerdo,
un suspiro,
un grito de dolor;
las lágrimas
que me calcinan:
serás sólo eso.

2 comentarios:

carmen jiménez dijo...

Un grito de dolor es lo que tu poema ha conseguido atravesar en mi garganta sin poderlo gritar siquiera.
Uno no se puede rebelar contra lo que es.
Un beso poeta.

tomitú dijo...

Sí, sí...no se puede negar la mayor...